Log04: Tres semanas desde la apertura

Log04: Tres semanas desde la apertura

Este es el primer texto que escribo desde que se abrió la tienda. Ya van tres semanas desde su apertura y me gustaría publicar las primeras impresiones.

Como he mantenido desde el principio este blog no solo hará introducción de la filosofía que quiero compartir acerca del uso de los videojuegos en nuestro día a día, sino también quiero que sea un ejemplo más de muchos sobre la creación de una empresa. A continuación publico varios sentimientos y reflexiones que me han surgido en estos días:

Nervios constantes

No solo fue el primer día donde mi estómago estaba revuelto, con un eco en mi garganta deseando vomitar, o un deseo incesante de querer meterme debajo de la cama. Casi todos los días tengo un pequeño rumor de nervios y más cuando pienso en los siguientes movimientos que preparo. De hecho, el simple pensamiento de publicar esto mañana ya me da sensación de vacío estomacal.

¿Por qué cuento esto? Para demostrar que nadie está preparado para la incertidumbre, qué es más que normal sentir miedo y más cuando se trata de un proyecto que te llevará el plato a la mesa el día de mañana. Así que, o bien me acostumbro a esta sensación como mi gato Zelda cuando queda atrapado con una bolsa o me rindo y vivo en la temporal comodidad que de momento me ofrece mi trabajo estable por cuenta ajena.

Nunca es suficiente

Estas tres semanas he tenido que hacer varias páginas para varios videojuegos, tanto los que podéis ver en la tienda como otras que iré lanzando a lo largo de esta semana. Además de esto, estoy preparando el futuro podcast, los videos cortos que acompañarán al producto y la newsletter.
 
 

No me considero perfeccionista, pero sí es cierto que cuando lanzo algo nuevo o ya lo tengo todo preparado me pregunto si es suficiente, si aún puedo añadir algo más que mejore el producto final. Siempre lo publico pese a que creo que podría hacerlo mejor porque si sigo añadiendo mejoras al final tardaré en hacerlo público y además las mejoras son tan pequeñas que no harán que la recepción sea mejor.

El síndrome del impostor

Llevo más de una década trabajando de vendedor, más de una década estudiando informática, más de una década informándome y jugando. Sin embargo cada día que pasa en este nuevo barco sigo pensando que no tengo ni idea de nada qué tarde o  temprano los clientes se darán cuenta que la persona que está detrás de esta pantalla es un mentiroso.
 
Sé que todo esto es mental, qué el problema al igual que ocurre con otras personas que están creando su empresa tienen estos pensamientos de vez en cuando. Es horrible, más cuando estás expuesto en redes sociales como Twitter donde desconocidos hacen de jueces. Pero imagino que es una de las muchas pegas de emprender, el mayor enemigo eres tú mismo.
 
 

Mucho trabajo para uno solo

Este trabajo no consiste únicamente en pedir códigos de videojuegos para vender. Ojalá fuera solo eso. No. Primero está el escribir correos llamando a la puerta a estudios y distribuidores para presentarse, para enseñar la tienda, para darles un cutre dossier en el que convencerles para que acepten trabajar contigo.

Si aceptan – qué muy pocos estudios te responden -, entonces toca el proceso de elaboración de la página, qué consiste en jugar unos minutos al juego, apuntar en una libreta como quieren enfocar la web, hacer el diseño, enviar el boceto, esperar a que te lo acepten, escribir los textos, buscar información de la comunidad, publicar la web.

Por último toca preparar la campaña de publicidad, escribir tweets, diseñar la imagen que subirás a Instagram, planificar el video que quieres publicar, y un largo etc. de trabajo que se crea para que puedas vender aunque sea uno de esos códigos que te han dado. ¿Gratis? si hablamos de intercambio de dinero entonces sí, hasta que venda una y les de el 80% de las ganancias, pero en especias el trabajo que realizo para vender ese juego es mayor al precio de un videojuego, ¿no crees?

Indies contentos

Pero no todo es negativo, sino ya me hubiese echado para atrás, qué aún estoy a tiempo.
 
Lo que más me está gustando de este trabajo es el poder contactar con personas que al igual que yo está creando algo, buscando la forma como yo de vivir de lo que le gusta. Me alegra el día recibir un correo del estudio que confió en mi comentándome que le encanta la web que he hecho para presentar su videojuego.
 
Soy consciente que mi tienda aún tardará en vender, pero de momento me conformo con que los estudios estén alegres de mi humilde trabajo. Ojalá algún día pueda devolverles la confianza consiguiendo que tú, amada persona jugadora compres su videojuego.
 
 

Objetivo cumplido

Mi primer objetivo al lanzar la tienda era conseguir que cinco estudios apostaran por mi.

Con David Ferriz de Devilish Games tengo una buena relación aunque diría que laboral. Aunque no tiene ningún motivo por el cual  haber sido el primer estudio en depositar sus juegos en mi mercado lo hizo sin reparos. Se lo agradeceré eternamente.

Luego vino EskemaGames y su videojuego Delta Squad, la distribuidora Zerouno Games con Eternum Ex, y unos cuantos estudios más que conoceremos esta semana.

Así que sin duda alguna he cumplido con éxito el humilde propósito, porque aunque en cierto modo era sencillo de conseguir es mejor ir pasito a pasito que pecar de ambicioso y meter la pata.

Primera venta

Cuando la tienda estaba montada compré un videojuego para comprobar que todo funcionaba correctamente. En segundos la aplicación que uso para gestionar la tienda me mandó un correo: – ¡Felicidades, has conseguido tu primera venta, solo el 10% de los ecommerce consiguen su primera venta antes de los tres primeros meses! -.

No se si es cierto o no, tal vez era solo un mensaje para motivarme aunque la verdad es que de poco sirve si la compra era de prueba. No obstante la alegría se hizo realidad en la segunda semana gracias a un cliente que compró Delta Squad de Eskema Games.

¿Qué supuso esta venta?

Cuando montas un proyecto no sabes si realmente va a funcionar hasta que alguien paga por él. Puedes crear algo fantástico que todo el mundo te dirá que es magnífico, la familia y amigos te dirán que les parece muy buena idea, qué seguro que triunfas, pero ninguno pagará por él. Cuando pagan por el servicio o producto que ofreces entonces la cosa cambia, ¡esa persona ha visto que ofreces algo de valor y te ha dado parte de su dinero en obtenerlo, podía haber destinado su economía a otra cosa pero no, eligió invertirlo en tu producto!

Por eso esta primera venta no solo supuso un pequeño ingreso en mis cuentas sino una muestra de confianza hacia un proyecto, una señal de que voy por buen camino. Y ojo, qué soy de Santiago de Compostela así que el tema de los caminos me lo se de memoria, y como dice el dicho: caminante no hay camino se hace camino al andar.

Artículo escrito por:

Jesús López

Jesús López

Me encantan los videojuegos y por eso creé No Soy Freak.

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