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😕 Mood: reflexivo, cómodo, curiosidad, gris, neutro

🎵 Música recomendada: Creep – mint Singles

Mientras te juego me voy conociendo

Le doy al gran botón de jugar. Se oscurece la pantalla. Se eleva la música. Se escucha una voz. Me cuenta una historia. Me dice quién soy.

Quién soy. Qué hago aquí. No me lo pregunto en el juego sino cuando me levanto y sigo la vida. Creo que son dos preguntas muy importantes que me han acompañado durante el camino que ya he recorrido y el que se presentará y es motivo por el cual leo, veo series o películas, admiro cuadros o disfruto de videojuegos. Todo para que otras personas con otro tipo de experiencias me respondan.

Los libros no solo te transportan a mundos imaginarios en el que puedes ser un pirata y surcar los mares en busca de tesoros como utilizaría de ejemplo nuestro profesor de literatura, sino que entre sus líneas podrías interiorizar valores y principios que esgrimir a rajatabla en tu día a día, o por contra redactar en tu mente qué no quieres llegar a ser.

¿Cuántos twitteros con un emoji de serpiente siguen a pies puntillas los dictámenes del protagonista de la película de el Lobo de Wall Street? A esto me refiero. Cuándo interactúas con algo, sea leyéndolo o jugando, en fin de cuentas estás recibiendo información, ingieres parte de ella como una esponja, o tal vez como el organismo alimenticio del cuerpo humano en el que los deshechos van por un lado y los nutrientes por otro. Cuándo juegas, sigue esa pauta. Terminas el juego y te queda en la mente el gusto de un buen título, tal vez afortunadamente guardes una crítica hacia la temeridad de vivir en ciudad 16 de Half-Life y generas una opinión entorno a ella.

Juego para divertirme. Eso sin duda. Y también para desconectar. Pero del mismo modo que los libros de Harry Potter te descubren que ni todo es tan negro ni todo es tan blanco mientras te entretienen con partidas de Quidditch, con cualquier medio que envíe un mensaje directo o indirecto nos puede influir para vivir de otro modo. Nota del autor: Algún día escribiré lo que aprendí sobre la vida y las interacciones sociales mediante Counter Strike, eso dijo mi yo hace cinco años.

No me canso de repetir el recuerdo de mis partidas de rol de Vampiro: La mascarada en la que el master al final de cada sesión nos preguntaba: ¿Qué has aprendido? Esa cuestión, qué en su día me parecía una chorrada con la que conseguir puntos de experiencia gratuitos es ahora obligatoria cuando al posar el mando en la mesa rememoro lo que he vivido en el mundo virtual. ¿Qué me quiere decir David Ferriz en Path to Mnemosyne con ese diseño infinito, es solo una muestra de su técnica o detrás hay un mensaje que puede servirme para mi día a día?

Cuándo en Zaragoza expusieron en la plaza del Pilar una réplica de El pensador de Rodin. La gente la rodeaba y buscaba la explicación de la obra. Mi yo esnob con un monóculo invisible, inhaló el tabaco invisible de mi pipa invisible y argumentó con el dedo en alza: Qué mas da lo que esté escrito en la plaquita si lo importante es lo que saca el espectador de la obra. Y me fuí a casa con una palmada en la espalda.

En resumidas cuentas todo esto es la esencia de No Soy Freak, al fin y al cabo es la visión de su creador, qué curiosamente es el que escribe estas palabras. Cuándo juego, no solo estoy explorando, divirtiéndome, interactuando, pensando en soluciones, sino que también y más importante estoy aprendiendo sobre la vida del estudio, sobre lo que para él es tan importante contarme, estoy reflexionando sobre cuestiones que no me había planteado anteriormente – ¿dejo pasar la frontera ese pobre hombre saltándome las reglas? -. Conociéndole a él me conozco a mi y eso es lo que me llevo finalmente del juego, es lo que recordaré durante años cuando me hablen de él. Es el motivo por el cual no te diré que recuerdo el momendo de la escena, ni el diálogo, tal vez tenga la mente nublada y no me quede claro si era Brad Pitt o Leonardo Dicaprio el actor que ejecutó perfectamente la escena, pero sí la usaré a modo de ejemplo a mi sobrino cuando quiera aconsejarle sobre el paso importante que dará en su vida porque en su día ese momento me impactó.

Y dejo de dar la lata para terminar con una pregunta que no tienes porqué respondérmela a mi sino a tu voz interior: ¿Qué videojuego recomendarías por lo que aprendiste de él?

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